sábado, 4 de agosto de 2012

A Irene (Adolfo Calle)

Mujer, tú forjaste su vida
durante tu goce de placer
tú brindaste la bienvenida
al que nació dentro de tu ser

tu amor fue su gran motivo,
su sonrisa… tu alegría,
tu pecho lo mantuvo vivo

a medida que él crecía

tu esfuerzo y sacrificio
fue la columna de su niñez
y el valor de tu oficio
no fue motivo de timidez

a ti mujer… te llamo madre
siendo lo que siempre has sido,
pero, también te llamo padre
porque fue tu rol en el nido

tú le brindaste los valores
que todo ser debe entregar,
tú espantaste sus temores
cuando supo lo que es amar

a ti mujer sacrificada…
gracias, por tu grandiosa labor,
por ser la madre abnegada,
gracias, por dar todo con amor.

La víspera anunciada (Hanthonhio Valdomez)



Asido está al debil eje magnetico terrestre 
el enano reparador del mundo 
está tratando de salvar la vida 
ora mucho y se esconde pronto 

Todos ríen y pocos lloran
 todos tienen y no comparten 
Se acerca el día señalado
 los profetas a callar empiezan 
ya la muerte sigilosa viene 
vestida de noche aunque sea de día 

Que nadie salga dice el mensajero
pero nadie escucha, nadie oye 
todos están adictos de su ego
Nadie entiende
Nadie quiere la vida 
Nadie ama de verdad 
El planeta está cansado 
por tanta miseria en la tierra 
de tanta basura en el aire 
y con tanto aceite en el oceáno... 

Asido está al débil eje magnético terrestre 
el enano reparador del mundo 
y ora mucho y se esconde pronto... 
¿Alguien me puede creer?

domingo, 29 de julio de 2012

Poema (Juan José Fuentes)

¿Qué pasa con las miradas?
con las risas
con el silencio 
con los recuerdos
con el dolor 
con el color
... con el amor.

¿Por qué?…
nada queda escrito
ni en el cielo
ni en las nubes
ni en el aire
ni en el viento
ni en el agua
ni en los reflejos del sol.

Sólo podemos partir
para no pensar
ni oír
ni ver
ni sentir
ni oler
ni amar
ni odiar
sin paz, sin rabia
... ¿sin nada?.

Sólo un silencio sin color
envuelto en una pena
una pena
tan solitaria
que nadie puede consolarla.

No quiero (Marta Aubà Salvadó)

No quiero ser más tu sombra.
Ni aquella que la aguanta.
No quiero ser la estaca
que mantiene recta tu alma.
No quiero mendigar más sonrisas
a cambio de nada,
ni esperar de las madrugadas
el silencio como respuesta
a tu lengua callada.
No quiero ser mártir en mi casa
ni fuera de ella,
ni sostener bandera
que no corresponde a mi patria.
Ser la última,
cuando debería ser la primera
en quien piensas.
No quiero.
No me da la gana.
De que olvides mi nombre
cuando a otras amas,
cuando a otras besas.
Por que no quiero
derramar más lágrimas
y decirte,
que si algún día encuentras a otra
la cuides,
para que nunca te diga...
No quiero ser más tu sombra.
Ni aquella que la aguanta.
No quiero ser la estaca
que mantiene recta tu alma
ni mendigar más sonrisas,
esperando madrugadas.
No quiero.
No me da la gana.

sábado, 21 de julio de 2012

Canción de despedida (Carmen Hormeño)

Gasté demasiada tinta
dedicándote mis versos.
Jamás escribí tu nombre 
y sé que no voy a hacerlo.
Te he borrado de mi mente,
te he borrado de mi cuerpo,
he borrado tus mentiras 
y he borrado tu recuerdo.
Me sentí decepcionada
como princesa de cuento
que dejo de creer en hadas
llorando su pena al viento.
Y ahora vuelvo a abrir la puerta
para que salga el lamento
de haberte dado mi alma
en absoluto secreto.
Y por esa misma puerta
volverá a entrar el deseo
perdiéndome en otros brazos
sin echarte más de menos.